Temperatura de fusión

Un mechero ardiendo sobre la mesa, textura que recuerdo, el plástico en movimiento, esculpiendo su propia figura, una escultura sin sentido, un recorrido entre unas piernas de ficción, un olor a verdad, un grito de dolor, una conexión con el acero que aguardaba ante ella, que observaba sin actuar, sin socorrerla, acaso la conocía, pero los hilos del alba nos enreda como una araña a su presa, y yo estaba ahí, yo la vi sufrir, yo recuerdo su mirada delante del espejo, lo que era antes del suceso, solo yo la entiendo, pero... ¿quién sabe que sintió? Una voz, el último suspiro de todos, solo para mi.

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